En Cuadernos Keynesianos critican duramente al presidente del Banco Central Europeo Trichet y su política de tipos, aunque esta crítica viene de lejos, especialmente por haber subido los tipos de interés en 2008 en una coyuntura recesiva (“una forma más que curiosa de combatir la recesión“), por esos temores inflacionarios. Para este blog, Trichet debería haberlos bajado mucho antes, y haber sido mucho más agresivo en su política de bajada de tipos. Intuyo que piensan que debería haber actuado más como Bernanke.

La crítica de ahora de Cuadernos Keynesianos viene por declaraciones recientes de Trichet (copio párrafos, negrita mía):

Mientras que Krugman avisa, una vez más, de la poca conveniencia de subir tipos a corto o medio plazo, Trichet contraataca y suelta alegremente a través de su lacayo González-Páramo que los tipos de interés pueden subir en 2010 “aunque ello no convenga a países rezagados en recuperarse de la crisis, como España o Grecia”. [leer la noticia] También llama Trichet a recortar gasto público, pues en caso contrario “los países podrían perder su credibilidad fiscal como consecuencia de los déficits presupuestarios” [leer la noticia]. Hablando de credibilidad, ¿qué credibilidad tiene este señor después de aquella subida de tipos al 4,25% en plena crisis?

Como bien anota Miguel Boyer, la sola idea de sugerir subidas de tipos en un contexto de decrecimiento del PIB, escalada del desempleo y, ante todo, de deflación, denotan un escaso instinto económico (yo, más bien apuntaría un preocupante analfabetismo económico o exacerbado dogmatismo neocón, o por qué no, ambas cosas). Pero aunque este hecho no es poco grave, más grosero si cabe es el manifiesto desprecio que muestra hacia España en unos momentos tan delicados, como si mereciésemos este castigo o bien no le importáramos un comino. Apunta Boyer una idea esperanzadora que dije aquí hace unos días: Alemania no necesita precisamente en estos momentos una subida de tipos con una consiguiente apreciación del €uro que compromentan más la recuperación de su industria exportadora, y esto será lo que nos salve de la subida.

Los maníacos del control de la inflación incluso en periodos de manifiesta deflación, herederos de la trasnochada mentalidad del patrón oro, son muy dañinos para la economía real.

Supongo (y espero) que a los lectores de este blog les suscite réplicas la anotación anterior. De eso se trata este post básicamente. Solo unos comentarios y algunas preguntas:

1. Quizá si los “maníacos del control de la inflación” hubieran tenido más peso en el panorama económico y financiero mundial, no viviríamos crisis como éstas y no tendríamos que estar hablando de todo esto. Lo mismo se podría decir sobre el patrón oro y la crisis.

2. ¿Qué tipo de solución a la crisis es mantener los tipos a niveles muy bajos? ¿Tratar de volver a inflar la burbuja? Claro que aquí volvemos a topar con los orígenes de la crisis, aspecto en el que imagino que hay profundas diferencias.

3. ¿Qué evidencia tenemos hasta este momento de que la política de Trichet ha sido mejor o peor que la de Bernanke? En principio, (¿quizás simplistamente?), la política de Bernanke de expandir la base monetaria espectacularmente  (quantitative easing) y reducir la calidad del activo de la Fed mediante qualitative easing debería haber creado mayores riesgos para la estabilidad y el valor del dólar que la política más moderada de Trichet. Bernanke podría recibir crédito por haber salvado de la quiebra al sistema financiero y bancario estadounidense (parte del crédito puede estar justificado, como ha argumentado Rallo en alguna ocasión), pero parte de ello puede haberlo hecho trasladando los problemas de los bancos privados (en forma de activos de mala calidad, dudosa solvencia) hacia el balance de la propia Reserva Federal, como resumí en La Fed en la Encrucijada comentando un análisis de Philipp Bagus y Markus Schiml, El Dilema de la Fed. Sería el problema de la estrategia de salida; estrategia que en Europa tampoco está exenta de dificultades, dada la situación de países como Grecia, Portugal o el nuestro.

4. ¿Fue Trichet culpable de que el Euribor empezara a bajar solo a partir de finales de verano de 2008? ¿qué hubiera pasado con un Euribor en niveles del 4-5% (¿numerosísimas familias ahogadas por las cargas financieras y en bancarrota?) ¿O el movimiento del Euribor respondió a otros factores, como por ejemplo la intensa reducción de la demanda de crédito en un contexto de desapalancamiento?

5. Me ha venido a la cabeza lo sucedido en la breve pero intensa recesión de 1920-21, donde hubo un hundimiento del IPC bastante mayor que en la Gran Depresión, acompañado por un colapso de la producción y aumento intenso del desempleo. Ver gráfico del IPC. Según lo escrito por Robert Murphy (aquí y aquí) y Thomas Woods (aquí en video y aquí) sobre este desconocido periodo, lejos de bajar los tipos de interés para salir de la recesión, se subieron, y la oferta monetaria no se incrementó.

6. Por último, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, leer: ¿Que es peor:deflación o inflación?: Análisis de los costes sociológicos de la inflación, y ¿Deflación, hiperinflación, o ambas a la vez?, sobre el debate entre los que piensan que estamos ante un escenario deflacionario y quienes piensan que nos dirigimos hacia una hiperinflación.

¿Trichet o Bernanke? Un aspecto a tener en cuenta puede ser la distinta misión que tienen ambos bancos centrales. Mientras que la Fed persigue objetivos de moderada inflación y de elevar el empleo y el output, el BCE solo tiene como objetivo explícito mantener la inflación a raya.

Se agradecerían comentarios y si puede ser, alguna respuesta a algún interrogante planteado. ¡Gracias!

Posteado por: amartinoro | Febrero 7, 2010

Adam Smith: interés propio, egoísmo, e interpretaciones sesgadas

Algunas citas que me parecieron muy interesantes sobre el pensamiento de Adam Smith. Están tomadas de “La riqueza de las ideas. Una historia del pensamiento económico” de Alessandro Roncaglia. Disculpad los más puristas por no usar el manual de Rothbard :D

-Su contribución consistió en señalar la complementariedad entre la persecución de los intereses propios y la atribución de un papel central a als reglas morales para el sano funcionamiento de la vida en común en la sociedad.

-En el desarrollo de la escuela clásica de la misma economía política, este supuesto -que corresponde al principio smithiano de la ’simpatía’ [poniendo las reglas morales en el centro]- quedó sumergido por la creciente influencia del utilitarismo.

-La distinción entre interés privado e interés público se convierte en oposición, en conflicto irreconciliable, solo si el interés privado se interpreta de modo restrictivo, como egoísmo más que como interés personal, implicando el último la atención a los propios intereses, moderada por el reconocimiento (o, mejor, ’simpatía’) de los intereses de los demás.

-Smith propone la línea de una mayor confianza en la capacidad de autogobierno de los individuos [me viene a la cabeza el trabajo de los Ostrom]… Sin embargo, la libre persecución del interés personal tropieza con dos límites: uno externo al individuo (la administración de justicia…), y otro interno, la “simpatía” por los demás seres humanos. El recurso simultáneo a los dos elementos muestra cómo Smith tiene una visión positiva, aunque no idealizada, del hombre.

Algunas de estas reflexiones tienen mucha relación con el post y la discusión posterior en En favor del capitalismo y contra la tesis de Ayn Rand: la codicia no es buena.

Cuestiones terminológicas: egoísmo, interés propio, legítimo interés, ambición, codicia, amor propio… Es interesante hacer una búsqueda en La riqueza de las naciones de Smith, y ver cómo usa self-interest y self-love. Fíjense cómo usa el término selfish en esta cita:

in those of the former kind, liberality, frankness and good fellowship naturally make a part of that common character: in the latter, narrowness, meanness, and a selfish disposition, averse to all social pleasure and enjoyment.

Recomiendo este video de un foro sobre el pensamiento de Smith, en la Francisco Marroquín, con contertulios de lujo como Enrique Ghersi, Gabriel Calzada, o Rodríguez Braun. Este último recalca que Smith no habló de selfishness, sino de self-love. Las diferencias entre ambos creo que son obvias y sobran comentarios.

En el video también se habla del intento de Smith de llegar a un sistema teórico coherente del funcionamiento de la sociedad. Fue un filósofo moral, y escribió sobre los sentimientos morales que acompañan a los hombres en sociedad, sobre los principios económicos de la división del trabajo, la acumulación del capital, etc. como requisitos de la riqueza de las naciones, dio sus lecciones de jurisprudencia…

Sí, es el autor de la teoría del valor trabajo, de la distinción entre trabajo productivo e improductivo, y todas esas cosas que JHdS dice en cuanto tiene ocasión, para hacernos ver lo desastroso que fue Smith para el futuro devenir de la disciplina económica (sus bromas sobre Smith y el infierno no tienen desperdicio). En contraposición al malo y calvinista de Smith, están los santos varones católicos de la Escuela de Salamanca, defensores del laissez-faire e impulsores de la teoría económica con mayúsculas que luego seguirían los austriacos.

Permítaseme esta licencia en el tono sarcástico, especialmente cuando no he leído ni una millonésima parte de todo lo que han leído los que sostienen esta tesis sobre pensamiento económico (no digamos sobre otros temas). Pero a veces percibo cierto simplismo, parcialidad y sesgo en estos temas, además de un intento de ‘precursorismo’ bastante acentuado. Asuntos que creo para los que no hace falta ser un experto para percibir. Me da la impresión (no sé si equivocada) de que Rothbard tenía cruzados a los protestantes, lo mismo que le pasaría a JHdS, y eso influye en parte del sesgo en favor de unos y en contra de otros. Parecería como si la Iglesia católica con todas sus “hazañas” históricas pudieran dar ejemplo y servir de modelo de referencia.

Suele usarse la influencia calvinista en la crítica de Smith, por ejemplo en su teoría objetiva del valor. Pero, ¿no fueron sus maestros defensores de una teoría no objetiva, viviendo en el mismo contexto presbiteriano?

No voy a discutir si la influencia neta de Smith fue buena o mala, básicamente porque no soy apto para ello. Pero los detractores máximos podrían introducir algunos matices en sus opiniones, y admitir alguna cosa buena en Smith (si lo hacen, imagino que dirán que eso ya estaba en autores anteriores y que por tanto no aportó absolutamente nada bueno), que como en casi todos los autores, existen, y en este intuyo que más que en la media.

Este comentario simplemente está pensado para poner encima de la mesa algunos puntos sesgados que percibo. De nuevo la auto-crítica, y la cautela… Como nota: no soy un crítico de las ideas de los escolásticos (y mucho menos de quienes a base de estudio y dedicación les han traído a la escena del pensamiento económico), ni un incondicional de Smith, ni alguien que le considera el padre fundador de la economía ni del liberalismo, a pesar de que antes pensaba que esto era así. Precisamente Rothbard y JHdS me quitaron esta idea; aunque no son los únicos que critican esa idea ingenua.

Sobre el tema de los elevados salarios y compensaciones de ejecutivos y peces gordos de Wall Street, y de las propuestas de reforma e introducción de regulaciones para evitar esto.

Russell Roberts, soberbio, ante la House Committee on Oversight and Government Reform. Copio buena parte del texto (quería haber copiado solo un par de párrafos, pero creo que merece la pena todo el texto):

Americans are angry about executive compensation.

The executives on Wall Street don’t deserve to make a lot of money. They were reckless. They borrowed huge sums to make bets that didn’t pay off. And they wasted trillions of dollars of precious capital, funneling it into housing instead of health innovation or high mileage cars or a thousand investments more productive than more and bigger houses.

Everyday folks who are out of work through no fault of their own want to know why people who made bad decisions not only have a job but a big salary to go with it.

No wonder they’re angry at Wall Street,

But if we keep getting angry at Wall Street, we’ll miss the real source of the problem. It’s right here. In Washington.

We are what we do. Not what we wish to be. Not what we say we are. But what we do. And what we do here in Washington is rescue big companies and rich people from the consequences of their mistakes. When mistakes don’t cost you anything, you do more of them.

Capitalism is a profit and loss system. The profits encourage risk-taking. The losses encourage prudence. Is it a surprise that when the government takes the losses, instead of the investors, that investing gets less prudent? If you always bail out lenders, is it surprising that firms can borrow enormous amounts of money living on the edge of insolvency?

I’m mad at Wall Street. But I’m a lot madder at the people who gave them the keys to drive our economy off a cliff. I’m mad at the people who have taken hundreds of billions of taxpayer money and given it to some of the richest people in human history.

I’m mad at President Bush and President Obama and Secretary Paulson and Secretary Geithner and Chairman Bernanake. And I’m mad at Congress. You helped risk-takers continue to expect that the rules that apply to the rest of us don’t apply to people with the right connections.

You have saved the system, but it’s not a system worth saving. It’s not capitalism but crony capitalism.

I want my country back.

I want a country where responsibility still means something. Where rich and poor, Main Street and Wall Street live by the same rules. We don’t need a Special Master to level the playing field. We just need to take the crony out of crony capitalism so we can get back to the real thing.

Posteado por: amartinoro | Febrero 4, 2010

Keynesianos vs. Austriacos: A vueltas con Brad DeLong

No me refiero al rap, sino a un debate de verdad, iniciado a raíz de un artículo de Steve Horwitz, en los numerosísimos comentarios del blog Coordination Problem, continuado por Brad DeLong en su blog (menciona explícitamente a Horwitz en el título del post! todo un logro para él), post que ha recibido alguna respuesta, como la de Russ Roberts en CafeHayek.com o Peter Klein en Organizations and Markets. Por partes:

1. Horwitz escribe aquí criticando la Administración Obama por decir que los estímulos han financiado directamente nosecuantos empleos y salvado otros nosecuantos. El título es “You Can’t Count What You Can’t See”, recurriendo obviamente a Bastiat. El argumento debe ser archiconocido para todos, nada nuevo.

Government can only spend what it takes from the private sector one way or another, either through taxation, borrowing, or the redistribution effects of inflation. For every dollar that government spends, there is one less dollar being spent somewhere else in the economy. The jobs that weren’t created because the private sector lacked access to capital due to increases in government borrowing should be offset against whatever jobs the stimulus supposedly is creating.

2. En el blog donde Horwitz es co-autor, Coordination Problem, se inicia un extensísimo debate entre críticos de la postura de Horwitz (Barkley Rosser y Juan Carlos) y defensores (como Jerry O’Driscoll, nada más y nada menos). Básicamente el debate (aunque no lo he leído entero) consiste en si hay crowding out o no en estas circunstancias. Aporté mi granito de arena a todo esto en Crítica argumentada del keynesianismo à la Krugman.

Uno dice que no existe crowding out porque los tipos de interés no han subido, y por tanto no se ha producido esa expulsión de inversión privada. Y el otro dice que en tiempos de recesión no hay crowding out, “because private investment is simply not there. It has gone in search of safe, liquid assets. Resources are idle.” Las respuestas y el resto del debate lo podéis leer allí.

3. DeLong no se queda de brazos cruzados ante las notas de Horwitz y las críticas al estímulo, y escribe un post titulado “In Which Steven Horwitz Demonstrates That He Cannot Do Rocket Science–or Economic Science Either”, donde aparte de dedicarle algunos descalificativos muy amables, le hace alguna crítica, haciendo referencia especialmente al trabajo empírico reciente de Christina Romer (asesora del consejo de Obama). Arguye que sí podemos contar los empleos no creados por el estímulo, que sí hay alguna manera, vía aumentos de tipos de interés o de salarios. Pero:

We haven’t seen any fall in government bond prices associated with the stimulus. We haven’t seen any rise in wage inflation associated with the stimulus.

Romer and Krueger conclude that whatever crowding out is occurring is extremely weak, and cannot offset more than a trivial part of the surge in aggregate demand created by the stimulus.

The U.S. government has issued an extra $2.91T of debt to the public in nineteen months. And the public has slurped it down–has been willing to hold it all in its portfolios at the same, nay at higher, prices than it was willing to do nineteen months ago.This extraordinary price elasticity of demand for U.S. Treasury debt is, to me, astonishing, terrifying, and unexpected–I expected bond price fall-induced crowding-out to be showing itself by now.

Esto quizá podría tener que ver con las acciones de la Fed, comprando deuda pública ella misma y expandiendo la base monetaria a marchas forzadas. Por otro lado, la deuda pública podría estar viviendo una burbuja, un activo considerado como refugio hasta este momento, dado que otros activos han perdido esa condición, tras la burbuja inmobiliaria, de acciones, de materias primas… Véase la Pirámide invertida de Exter. ¿Papel del oro en todo esto? Liquidez de los activos… Rallo ha escrito algunas cosas sobre este tema.

Sigue DeLong:

So what about the Steven Horwitzes of the world? How do they deal with the fact that Romer, Krueger, and company are keenly watching for signs of the crowding-out that Horwitz mendaciously claims they are ignoring? How do they deal with the fact that we do not see either the bond price declines or the wage inflation accelerations that would be signs that crowding-out was at work?

They don’t.

They shut their eyes.

Lo de los comentarios del blog de DeLong no es muy fiable, porque tiene bastante fama de que edita, corta, pega, elimina, etc. los comentarios que no son de su gusto. Horwitz lleva denunciando eso desde hace tiempo, y al parecer, un tal James H. había comentado en su post, y ahora ha desaparecido… lo que no han desaparecido son algunos comentarios respondiendo al desaparecido James H. De ahí que Horwitz se niegue a responder directamente a DeLong, por considerarle un tramposo.

4. Pero sí que ha habido alguna respuesta. Russ Roberts en CafeHayek.com responde, apuntando a efectos micro del estímulo:

Remember, it was Christina Romer who said that without the stimulus, the unemployment rate would reach 9%. With it, we’re hit 10.2%. Of course it could have been even worse without the stimulus. But what is the evidence for that view, Brad, other than your desire that it be true?

En los comentarios sigue la discusión. Peter Klein en Organizations and Markets también replica. Le cito extensamente:

The key problem with Brad’s argument, noted by Russ Roberts, is its reliance on crude macroeconomic aggregates. As pointed out here many times, heterogeneity matters. Sensible economists care not about the aggregate unemployment rate, but the effect of stimulus activity on individual labor markets. Stimulus affects the composition of employment, not just its level.

To Brad, unless the economy-wide average wage rate goes up, there is no crowding out, and every job funded by stimulus is a net job saved. During a recession, according to Keynesian doctrine, the normal rules don’t apply, opportunity costs are zero, and free lunches abound, if only the government can force people to spend the money they’re otherwise irrationally hoarding. But here let me quote the wise Jerry O’Driscoll:

A recession is not “an abnormal event,” which suspends economic theory. A recession is a theoretical construct, not datum. It is word we use when the normal churn reaches an arbitrary point. The resource reallocations going on in a recession may be different in degree, but not in kind from what occurs every day in a market economy.

Of course, Keynesian because economics is an essentially static theory, Brad also ignores any intertemporal effects (e.g., the future jobs lost due to inflation, massive deficits, regime uncertainty, and so on).

¿Habrá más rounds? Seguro que sí.

Mario Rizzo entra en combate. Vale la pena leer la discusión en los comentarios, donde comenta el mismo DeLong: http://thinkmarkets.wordpress.com/2010/02/06/crowding-out-brad-delong/
http://thinkmarkets.wordpress.com/2010/02/07/crowding-out-delong-a-clarification/

Horwitz responde a los comentarios en The Microeconomics of Government Stimulus Spending and Why Bastiat Matters: http://www.coordinationproblem.org/2010/02/my-few-days-of-infamy.html

Posteado por: amartinoro | Febrero 3, 2010

En busca del pleno empleo y la Curva de Phillips

No, no me refiero al pleno empleo prometido por nuestro insigne presidente. Aunque no estaría mal que escribiera algún librito de sus hazañas en política económica enseñando como llevar a la bancarrota a un país, para saber lo que NO hay que hacer. Podría ser muy ilustrativo. Si es que, quien dice que ZP no tiene nada que enseñar se equivoca de tomo a lomo. Pero vayamos al grano… y permitidme este salto discontinuo.

Las implicaciones de la actual crisis en el panorama académico y en el mundo de las ideas económicas están aún por ver. De momento, parece que el “neoliberalismo” de Chicago, de los mercados eficientes y las expectativas racionales ha salido perdiendo, mientras que los neokeynesianos y krugmanitas ganando. A los austriacos parece que alguien más les está escuchando por si tienen algo que decir respecto a los ciclos económicos.

Algunas cosas que creíamos impensables se han producido: que en un late night show americano de gran audiencia se mencione la “Austrian Business Cycle Theory”, o que se hable de los austriacos en debates con audiencias enormes en los EE.UU. o en otros foros, todo obra de Ron Paul. O que en el Wall Street Journal aparezca un artículo titulado “El hombre que predijo la Depresión” en referencia a Mises. O que en otros círculos también se hagan referencias a ellos… que el libro de Tom Woods “Meltdown” haya tenido bastante éxito, etc.

En definitiva, parece que se han dado algunos pasos adelante, pero tampoco hay que echar las campanas al vuelo. Algunos economistas se han visto totalmente desprovistos de teorías sólidas que expliquen lo que ha pasado; han visto cómo las teorías que aceptaban hasta ese momento, han fallado en prevenir lo que se venía encima. Y ahora, algunos buscan respuestas mirando a varios frentes, y con la mente, si no abierta del todo, casi. De ahí que, por ejemplo, se acepte a que un destacado economista austriaco español dé, por segundo año consecutivo, una conferencia sobre la crisis en una universidad que no es la suya.

En este contexto surge el nuevo libro de Adrián Ravier, economista argentino de la Fundación Hayek. Se titula “En busca del pleno empleo” (enlace a Unión Editorial, donde figura el índice completo). (Aunque no tengan nada que ver, recuerda a títulos como “En busca de la felicidad”. No en vano, el pleno empleo sería ése objetivo que parece que todos pretendemos conseguir, el fin último de todo sistema económico, algo que tratas de tocarlo pero enseguida se aleja, como la felicidad).

En él figuran tres trabajos suyos, incluyendo su tesis doctoral sobre la Curva de Phillips (un instrumento que en principio consistía en una relación histórico que encontró Phillips entre salarios y paro, pero que luego pasó a ser el sancta sanctorum de los keynesianos, donde se justificaban políticas inflacionarias para reducir el desempleo, en las famosas políticas de stop and go tras la II Guerra Mundial, y hasta que ese chiringuito cerro en la estanflación de los 70s), un estudio de economía comparada. Quizás sea este trabajo el más interesante, puesto que a cualquiera que le hablen de esta Curva y le digan que puede tener pendiente positiva, lo más probable es que no te tome en serio. A la curva vertical de Friedman se unen los aportes que Adrián ha sintetizado de los austriacos, que al parecer, sí tienen cosas que decir respecto de esta curva, un instrumento que parecía de uso exclusivo de keynesianos y monetaristas.

Para ver si les interesan los aportes de este libro, pueden leer como aperitivo “La curva de Phillips de pendiente positiva y la crisis de 2008″, paper presentado ante la Asociación Argentina de Economía Política.

Así que, esperamos que tenga gran difusión y éxito el libro, y que cada vez más gente se asome a ver qué dicen otros economistas, y encuentre de interés algunas de las tesis austriacas que se defienden en este libro.

Posteado por: amartinoro | Febrero 2, 2010

ZP debería construirle un monumento a Trichet

A pesar de las tiranteces el uno con el otro, la supina ignorancia en economía de ZP (recuerden su joyita sobre el Euribor), lo cierto es que el BCE le ha echado una gran mano al gobierno español para financiar el espectacular aumento del endeudamiento público… Hoy la cosa va de gráficos (à la Random Spaniard), pero a diferencia de los suyos, estos no son míos, sino de Edward Hugh,  macroeconomista y analista de las economías europeas y que se está especializando en los excepcionales y fantásticos casos de Grecia y España. 

[spain+gross+government+debt.png]

Bien, el endeudamiento del gobierno ha aumentado. Quién lo ha financiado?

[ecb+funding+to+Spanish+banks.png]

 Parece que el BCE… ¿resultados?

[unemployment+one.png]

Hmm, dejan algo que desear. Pero menos mal que ha habido ese endeudamiento, sino estaríamos con una tasa de paro por las nubes! (razonamiento à la keynesiana – Krugman). Qué lástima que los asesores de Obama sacaron sus estimaciones de cuánto paro tendría la economía americana con y sin estímulo… quedaron un poquito en evidencia.

No estoy diciendo nada nuevo, todo esto más o menos está aquí (de hace unos meses).

En el post de Rallo donde enlaza a su artículo sobre Islandia, a.chena le plantea la siguiente pregunta/petición:

¿Podrías escribir un artículo similar sobre qué pasó en Irlanda? Porque se supone que es de los países con más libertad económica y se ha dado un buen batacazo con la crisis.
Los estatalistas lo utilizan como argumento de que el liberalismo ha fallado. ¿Qué pasó?

Plantea una interesante reflexión que alguna vez había pasado sobre mi cabeza. No solo está el caso irlandés, también hay otros países que durante años pasados han hecho reformas liberalizadoras y han crecido notablemente, y sin embargo ahora se la han pegado, y de qué manera. Como el caso de Estonia, y quizá otras economías bálticas. El caso de Estonia lo analizó J. C. Rodríguez (http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/780).

¿Existe causalidad entre liberalización y crisis financieras? ¿Genera la liberalización una mayor vulnerabilidad de las economías ante el ciclo económico? ¿Es la libertad económica un factor de inestabilidad económica y financiera?

No creo que la respuesta sea afirmativa a ninguna de estas preguntas. Pero también creo que hay que tener algo más de cuidado cuando se habla de liberalizaciones de países, reformas buenas, etc. A veces puede entenderse que pensamos que las liberalizaciones son una panacea. Pero hay que tener en cuenta otros factores, como lo que se deja sin liberalizar, la influencia de países externos… Se pueden hacer reformas notables en un aspecto, pero dejar otros aspectos sin tocar. Así, los liberales podemos frotarnos las manos y alabar al país en cuestión. Cuando surjan problemas en ese país, los intervencionistas dirán: “el neoliberalismo tiene la culpa”. Este punto, si no recuerdo mal, lo sacó Rodríguez Braun en su conferencia en la última edición de los cursos de verano del IJM en Aranjuez (http://www.diazvillanueva.com/2009/07/los-cinco-error.html).

Por otro lado, la influencia de países externos también debería ser más analizada. ¿Hasta qué punto países pequeños no están muy influidos de la política monetaria que toman los EEUU, por ejemplo? ¿Puede un país que hace las cosas bien (haber hecho importantes reformas en la buena dirección) darse un batacazo simplemente porque un país grande ha inundado el mercado de dinero y crédito, trasladando parte de los problemas a ese pequeño país? Por ejemplo, está el caso de las economías de Europa del Este. Se han visto muy afectadas por la crisis financiera. Quizá buena parte de esto haya sido causado por el proceso boom-bust, y la expansión del crédito les haya venido del BCE. ¿Qué responsabilidad tendrían estos pequeños países? ¿Qué podrían haber hecho para evitar esto? ¿Es en este caso la apertura al exterior (a la UE, al dinero del BCE) un factor que aumenta las vulnerabilidades?

En este sentido, es interesante la visión de Nassim Taleb, que (si no recuerdo mal) piensa que la globalización es fuente de vulnerabilidades. Pero, ¿es esto así, o debería enfocarse la cuestión en el inadecuado sistema monetario inflacionario, sin el cual la apertura no tendría estos riesgos (véase José Ignacio del Castillo en http://www.liberalismo.org/articulo/174/12/dinero/caliente/globalizacion/?

Los ejemplos de Irlanda y, por ejemplo, Estonia, también me llevan a otra punto de cautela. Las reformas liberalizadoras sí tienden a generar crecimiento económico. Pero aquí hay que tener cuidado también. Lo más seguro es que al mismo tiempo que tienen lugar esas reformas, estén pasando miles otras cosas. Una de ellas que es bastante probable es la inflación. ¿Hasta qué punto el crecimiento (que pensamos que han generado las maravillosas “políticas liberales”) es causado por estas reformas, o por los efectos de la inflación? Como sabemos, el PIB no es buen indicador de esto, y nos puede engañar como a tontos.

Y esto es lo que podría haber pasado en Irlanda y Estonia. Parte de crecimiento real y sostenible debido a las reformas estructurales en la buena dirección, pero parte de ese crecimiento puede ser inflacionario, y generar efectos distorsionadores que se revelen a medio plazo en una recesión.

Así que, por todo lo dicho, sería conveniente aplicar algo de cautela en el sentido al que me he referido. En parte por motivos estratégicos, para no ser presa fácil de críticas y críticos que estén esperando cualquier tipo de agujeros y fallos, pero en parte por ser más precisos y consistentes.

Nota: sé que enlazar poniendo la URL completa queda estéticamente muy feo, pero resulta muy cost-effective.

Posteado por: amartinoro | Enero 29, 2010

California incapaz de pagar por servicios sociales

En FEE In brief (del 6 de enero):

California May be Incapable of Covering Social Services
“In his state-of-the-state message [in California], Gov. Arnold Schwarzenegger, a Republican, will proclaim California close to incapable of paying for social services in the next fiscal year, which begins in July, unless the Obama administration greatly increases aid to the state. That will be just one of many bleak assessments — and far-from-slam-dunk prescriptions — that Mr. Schwarzenegger will proffer as he and nearly every other governor face another year of extraordinary fiscal distress.” (New York Times)

Oh. Pero eso nunca podrá pasar en nuestro país. ¿O sí? El Gobierno dice que bajo ninguna circunstancia el “gasto social” se verá amenazado con la crisis. Pero una cosa son los deseos…

La cruda realidad de la crisis financiera está empezando a asomar la cabeza en las finanzas de los mismos gobiernos, a pesar del auge de empleos y remuneraciones que vive parte del sector público. Quienes parecían ser inmunes, y no necesitaban ajustarse para nada el cinturón –de hecho, todo lo contrario-, están recibiendo ahora numerosos jarros de agua fría.

Lo cierto es que los efectos distorsionadores del ciclo económico, generado por las abultadas expansiones crediticias lideradas por los bancos centrales, también afectan a los gobiernos y sector público, induciéndoles a graves errores de previsión en sus presupuestos –cuya adecuación y sostenibilidad depende de la continuación permanente de la burbuja del crédito, algo a todas luces imposible.

Así, si en la etapa de auge –p.ej. burbuja inmobiliaria- ayuntamientos y estados ven llegar dinero a espuertas, gracias a la mayor recaudación debida al incremento de la actividad –p.ej. se disparan las transacciones inmobiliarias y en consecuencia la recaudación por impuestos sobre bienes inmuebles-, en la etapa de recesión los ingresos se hunden, y crecen las dificultades.

Pero aquí el sector público tiene un as en la manga: su naturaleza coercitiva le permite burlar la disciplina que el mercado sí impone a las empresas privadas. De esta manera, en vez de que los gestores de lo público paguen por sus errores, tienen la fantástica alternativa de recurrir al siempre dispuesto y generoso contribuyente mediante el endeudamiento público o subidas de impuestos.

No obstante, esto tiene un límite, como ha puesto de manifiesto la reciente situación de, entre otras zonas, el estado de California. Este límite es la capacidad de aguante de la gente ante futuras subidas de impuestos, y de atracción de los exigentes inversores para financiar la creciente deuda pública.

Y en este límite es en el que se están moviendo algunos países, dentro de los cuales –sin necesidad de recurrir a un grado exacerbado de sentimiento anti-patriota- me temo que se encuentra España.

http://www.libertaddigital.com/opinion/angel-martin-oro/salvar-la-economia-puede-ser-perjudicial-52857/

Posteado por: amartinoro | Enero 29, 2010

El Senado aprueba elevar el límite a la deuda pública en EEUU

The Senate agreed Thursday to raise the legal limit on government borrowing to $14.3 trillion, a historic high that would permit the Treasury Department to cover the nation’s bills through early next year. (Washington Post, Friday)

¿Qué sentido tiene fijar límites a la deuda que se suban hacia arriba cuando hay necesidad? Algo similar sucedería con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y los límites al déficit público de la UE. En todo caso, pueden imponer una muy leve y ligera “disciplina” sobre algunos países y sus desaforados políticos. Pero no puede conseguir mucho más…

A uno se le viene a la cabeza la crítica de Anthony de Jasay a lo que una Constitución puede conseguir para limitar el poder político:

A state bound by a “law of laws,” being at the same time the monopolist of all law enforcement, can always untie itself.
http://www.econlib.org/library/LFBooks/Jasay/jsyStt20.html#4.1.15

Posteado por: amartinoro | Enero 29, 2010

Dos notas: pensiones y la sabiduría de Salgado

Pensiones: ¿qué pasa a esas personas que han trabajado menos años de los que marca el periodo mínimo de cotización? Oh, magnífica solidaridad.

Salgado: ha alabado hace unos minutos el esfuerzo de los gobiernos (sobre todo del suyo) en el gasto de inversión en los últimos años. ¡Hemos superado a Francia, Alemania y Reino Unido en la ratio de gasto en inversión sobre el PIB! ¡Bravo! Qué desconsiderados somos algunos liberales… Deberíamos agradecer estos valientes esfuerzos de nuestros políticos, que altruistamente se “esfuerzan” en aumentar la capacidad productiva de este país. Aunque, un pequeño matiz, ¿qué tal si en vez de fijarnos en el esfuerzo de gasto nos fijamos en la rentabilidad de ese gasto en inversión? Igual importa la rentabilidad que le saquemos a las inversiones, ¿o qué?

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