Posteado por: amartinoro | diciembre 30, 2009

Ideas como bienes públicos, propiedad intelectual, y teoría del capital

Suele decirse que las ideas, en tanto factor relevante para la innovación, y por tanto para el crecimiento económico, actúan como bienes públicos, ya que presentan la característica de no rivalidad, y tienen fuertes efectos externos positivos. Kantor trató recientemente sobre el tema en un artículo recomendable, “Bienes públicos y propiedad intelectual” (donde por cierto enlaza a un paper que tiene muy buena pinta):

Los bienes públicos por excelencia son los contenidos intelectuales con un formato lineal-copiable. Las teorías científicas, los diseños tecnológicos y las obras literarias, cinematográficas o musicales son reproducibles y transmitibles, ahora mismo a coste cero… en última instancia, la teoria de los bienes públicos y la de la propiedad intelectual son básicamente la misma.

No es mi intención en absoluto entrar en el debate de la propiedad intelectual, cuestión que apenas controlo y sobre la que no tengo las ideas claras. Pero además de ofrecer abajo algunos enlaces a audios muy interesantes sobre la cuestión, quería ofrecer una pequeña reflexión.

Se suele considerar que las ideas, como bienes públicos (no rivalidad), son fácilmente copiables. Pero considérese el caso de WalMart. Fantásticas ideas logísticas y demás, han contribuido a hacer de WalMart (escuchar podcast con un periodista que trabajó en WalMart y relató sus experiencias) una compañía tremendamente exitosa y rentable. Si la idea que tuvieron y aplicaron en WalMart fuera fácilmente copiable, ¿por qué no hay miles de empresas como WalMart?

Por un lado está el que, como creo que argumentan Boldrin y Levine, las ideas in abstracto sí son fácilmente copiables y son no rivales, pero éstas no son especialmente útiles y productivas para generar innovaciones. (Aquí quizás estaría el problema de las ideas y teorías científicas, que sí tienen gran valor en abstracto…) En cambio, lo que sí es tremendamente útil son esas ideas aplicadas a determinados usos concretos. En este caso, la idea aplicada a WalMart sería una idea concreta, por tanto no fácilmente copiable.

Pero por otro lado, quizás la teoría austriaca del capital, de la que Rallo ha escrito recientemente, podría aplicarse a estas cuestiones. Y es que, una idea o innovación aplicada a una particular estructura de bienes de capital (que son, heterogéneos, complementarios, limitadamente convertibles, específicos…), la modifica y orienta hacia proyectos, fines y usos determinados. Así las ideas quedan materializadas (embedded) en estructuras de capital específicas, que no pueden ser aplicadas (las ideas) a otros ámbitos y otros usos fácilmente, dadas las características de ésa estructura de capital. Papel clave en todo esto jugaría el conocimiento, y el capital humano (metemos esto dentro de la ‘estructura del capital’??), que es también específico, y también determinará la aplicabilidad de determinadas ideas. De ahí que WalMart por ejemplo haya acumulado ciertas técnicas, bienes de capital físico y humano, know-how y demás, que han facilitado, permitido o generado que se aplicaran esas ideas. La adaptación en una dirección o en otra, no es fácil, tal y como no es fácil la adaptación de la estructura productiva en la etapa de recesión económica, como escribía Rallo, y por tanto, esas ideas no serán fácilmente copiables. Dicho de otra manera, la imitación de innovaciones no es un proceso trivial y sin problemas, ya que requiere el modificar una estructura de capital que es en parte inconvertible, y esto requerirá recursos y tiempo. Esto también enlazaría con la discusión que incitaría Schumpeter (aunque quizás décadas más tarde de la publicación de su obra…) con su énfasis en los innovadores pioneros, dejando un poco de lado la importancia de la imitación.

Por último, una analogía sobre este tema que podría ilustrar algo, aunque no sé hasta qué punto sería válida y original, es la de los equipos de fútbol. Todo el mundo sabe que la clave del funcionamiento de un equipo no son sus jugadores individualmente considerados, sino el conjunto, la estructura que ellos forman. El caso del Barcelona de Guardiola es ilustrativo en este sentido. Los jugadores serían los bienes de capital, la interacción entre ellos, organizados por un entrenador (empresario), sería la estructura de capital… El central del Barça Piqué, ahora considerado jugador excepcional con resultados muy buenos (generando altas rentabilidades), jugó anteriormente en el Zaragoza, con escaso éxito (que yo sepa). Sin embargo, el jugador era el mismo. La clave pues sería la organización del equipo, y sus interacciones, i.e. la organización de la estructura de capital, no tanto sus bienes particulares. De ahí el énfasis creciente en temas de heterogeneidad del capital en temas de management, como suele dar cuenta Peter Klein en su blog Organization & Markets.

Hasta aquí la reflexión e ideas provisionales que quería lanzar. Ahora pongo algunos enlaces a audios. Alguno de ellos trata la cuestión colateralmente, no como tema central de la entrevista.

Arnold Kling: http://www.econtalk.org/archives/2009/12/kling_on_prospe.html

Paul Romer: http://www.econtalk.org/archives/2007/08/romer_on_growth.html

Michelle Boldrin: http://www.econtalk.org/archives/2009/05/boldrin_on_inte.html

Discusión entre Boldrin y otros, a favor y en contra: http://www.cato.org/event.php?eventid=5362

Por cierto, si conocen algún programa gratuito que pueda cortar largos audios en piezas, sería muy bienvenido (descargué uno muy sencillo y efectivo, pero se acabó el periodo de evaluación).

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Responses

  1. Hombre, no negaremos a las canciones, las peliculas o los libros colgados en E-mule la condicion de bienes públicos, ¿verdad? Son “no-rivales”, “no excluibles” y claramente la gente los valora (al menos los valoraba cuando pagaba por ellos antes del Emule).

    Es evidente que una estructura empresarial no es facilmente copiable, de hecho contiene montones de información tácita en el sentido hayekiano, aparte de capital físico, y de tener en general una cartera de clientes obtenidos en el transcurso del proceso económico. Una empresa dista muuuchisimo de ser un bien lineal-copiable. Así que Wal-Mart dista infinito de estar considerado en mi post. Wal-Mart no es una idea, no es un diseño, no es “lineal-copiable”.

    Incluso dista mucho de ser un diseño tecnológico: este solo implica una determinada forma de construir un bien, algo mucho menos complejo y mas concreto que una empresa.

    Si conseguir un plano de un avance tecnico a base de ensayo y error, e inversión en capital humano cuanta 10 millones, y copiarlo cuesta 1 dolar, el hecho de que copiar el plano no sea suficiente, sino que además haya que hacer una fábrica no quita que el segundo entrante tiene 10 millones de costes fijos por delante menos. Eso genera un incentivo perverso a ser el segundo entrante, aunque tambien hay un valor intrínseco en ser el primero, que puede ser mayor de 10 millones.

    Como decía en el post, “muchas creaciones técnicas enormemente valiosas y útiles son de difícil producción y fácil copiado” Cuando ese es el caso, sin propiedad intelectual hay escasos incentivos a la innovación. En todo caso mi post es favorable a la relajacion de la Propiedad Intelectual, pero no es un tema trivial.

    La razon por la que el mercado provee eficientemente bienes privados es obvia. En el caso de los bienes públicos sabemos que la provisión privada no es óptima, aunque eso no quiere decir que la provisión pública sea mejor que la privada, porque la provision pública tiene sus propios problemas.

    • Muy bueno el comentario, Kantor.
      Mi post no iba como crítica al tuyo. Lo enlacé porque me gustó, por sus matices, y tratabas el tema. Yo me he centrado en aspectos diferentes a los que tocas, como dices en el comentario. Lo de WalMart no es lo mismo que las canciones del Emule, etc.
      Como decía, no tengo claro el tema de la propiedad intelectual. Lo que sí estoy de acuerdo totalmente es que al menos, habría que relajar las ideas más estrictas sobre la cuestión.

      Acerca de la noción de bienes públicos, escribí un artículo publicado en Procesos de Mercado, sobre la teoría de los fallos del mercado, donde incluía una breve discusión sobre los bienes públicos. Si te interesa podría hacértelo llegar.

  2. Un artista, escritor, inventor o politólogo debe ser compensado por sus esfuerzos intelectuales igual que un obrero físico recibe compensación monetaria por sus esfuerzos mecánicos.
    Cantar esa canción, escribir ese libro, inventar esa máquina, pues todo ha costado labor y sudor. Mermar mis derechos a sacar provecho de mi producto original es equívoco y es robo, lo mire como lo mire. Si viviésemos en un mundo en el cual no existiría la necesidad de vivir de las opiniones de otros, no existiría la necesidad de tener leyes que nos permitan exigir una remuneración por nuestros esfuerzos y/o creación intelectual.

    Y es que la gratitud no da de comer.

    Ese comentario lo hice en mi artículo sobre este tema, el día 7 de julio, 2009.

    Saludos

    • Bueno, mejor diría que los artistas, escritores y demás serán remunerados si el mercado valora sus actividades. De otra forma estaríamos defendiendo pagar actividades improductivas.
      Por otro lado, no todo lo que exige esfuerzo creo que deba tener valor. Puedo trabajar mil horas con mucho esfuerzo en hacer algo que no satisfaga a nadie, que no tenga valor realmente. Aquí está la teoría del valor trabajo frente a la vísión subjetiva del valor. ¿defiende la primera?

      Un saludo

      • No, no defiendo la primera creo que el valor es algo subjetivo por supuesto Amartinoro. Estoy hablando de los derechos de autor: defiendo la postura que si se copia, se paga.

        Es decir, soy bastante “fundamentalista” en el tema del “copyright.”

  3. Kantor, ¿qué propones concretamente para relajar la propiedad intelectual?

    En materia de derecho de autor creo que está bastante claro. Por un lado, reducir el plazo de protección (en España 70 años tras la muerte del autor). Por otro lado, como apuntabas en tu blog, reducir el rigor con que se combaten ciertas vulneraciones.

    Menos clara veo esta cuestión en relación con las patentes. Es cierto que en EE. UU. se han pasado al permitir patentar determinadas invenciones bastante dudosas (p. ej. el “one-click buying” de Amazon), pero en Europa no tenemos ese problema. ¿Abogas por reducir el plazo de protección (20 años)?

    Por cierto, muy interesantes los dos posts, el de Kantor y el de Angel.

  4. ” ¿Abogas por reducir el plazo de protección (20 años)?”

    Abogo en primer lugar por no empeorar las cosas, creando patentes de software y cosas así. Y luego, no puede ser el mismo periodo en todos los sectores. 20 años es razonable en mejoras de ingenieria industrial, pero es ridículo en electrónica. Los plazos tienen que tener relacion con el ritmo de avance técnico.

    Pero no soy un experto. El post es basicamente de teoria económica.


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