Posteado por: amartinoro | enero 7, 2010

En favor del capitalismo y contra la tesis de Ayn rand: La codicia no es buena

El Capitalismo no necesita de la codicia. Lo que el capitalismo sí necesita es la creatividad e iniciativa humanas

Ése sería el mensaje principal de la tribuna que he traducido para Libertad Digital: La codicia no es buena, y no es capitalismo, de Jay Richards. Algunos extractos:

Desde Iban Boesky a las novelas best-seller de Ayn Rand, grandes defensores del capitalismo nos han contado desde hace décadas que la codicia es buena dado que es el gran motor del progreso capitalista [“mito de la codicia”, como el autor lo denomina]. Incluso Walter Williams y John Stossel, dos de mis liberales favoritos, han usado este argumento en años recientes.

Smith nunca sostuvo que la codicia fuera buena

deberíamos desear un orden social que canalice el adecuado interés propio y el egoísmo hacia resultados socialmente deseables. Cualquier sistema ideal que no pueda canalizar el egoísmo humano está condenado al fracaso. Ésa es la grandeza de la economía de mercado.

Y ése es el problema con el socialismo y con todos los tipos de prescripciones regulatorias de Papá Estado: no se adecúan a la condición humana. Concentran enorme poder en las manos de unos pocos líderes políticos y esperan que permanezcan sin corromperse por el poder.

un mercado libre puede canalizar la codicia de un carnicero. Pero eso no es lo único que puede canalizar. También el noble deseo del carnicero de alcanzar la excelencia en su oficio, o su deseo de servir a sus clientes bien porque le agradan sus vecinos, o su deseo para construir un negocio exitoso que permita a su brillante hija ir a mejores escuelas y desarrollar plenamente sus dones.

Max Weber sostuvo casi un siglo atrás, que “la avaricia desenfrenada no es en lo más mínimo el equivalente del capitalismo, y todavía menos de su espíritu”. El mito de la codicia, pensaba, era “ingenuo” y “debería ser desechado de una vez por todas en el jardín de infancia de la historia cultural”.

Acabemos finalmente con esta caricatura. Necesitamos defensas convincentes del capitalismo que sean más precisas y que apelen a los sentimientos morales de la mayoría de americanos. El de la “codicia es buena” no es uno de ellos.

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Aún así las novelas de Rand han tenido un tremendo éxito en los Estados Unidos…

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Responses

  1. El egoísmo es legítimo.
    Pero el término que debe usarse es el de la ambición o legítimo interés.
    Éste es el que mueve al hombre, y el sistema político que respete la condición humana es el que respeta la naturaleza de las cosas: no es la caridad la que le hace a los demás ofrecernos las utilidades que con su ingenio liberado son capaces de producir (Bastiat).
    Y no obstante el egoísmo es legítimo, y lleva en la práctica a los mismos prósperos resultados.
    Es lo que tiene el capitalismo; una vez obtenido en un régimen de libertad el producto legítimamente ambicionado, mediante el individual esfuerzo, entra una vez más la libertad para optar el sujeto por reinvertirlo, desfilfarrarlo, donarlo por don de la liberalidad que el capitalismo protege (egoísmo a sensu contrario) o acapararlo de tal forma que no le sea útil a nadia, tal vez ni a él mismo (egoismo en estricto sensu, igualmente legítimo).
    El sistema político a persiguir no es el que conmine al individuo a obedecer la “razón de Estado”, sino el que le proteja en la razón de ser de su existencia: OPTAR, según le venga en gana. Luego ya, las decisiones que tome no deben ser políticamente enjuiciables; cada cual haga de su capa un sayo, lo cual es la esencia de la existencia humana.
    En resúmen, la codicia es buena o mala según la moral desde la que se enjuicien los actos. Pero en cualquier caso es legítima siempre que se hagan en un régimen que permita y protega la esencia del hombre, la de elegir a su libre albedrío. Y puesto esta es la naturaleza de la realidad, la ideología que se muestre contraria a esto sí que puede ser tildada de mala.
    Propiedad y comercio!

    • Gracias por su magnifico comentario, Perico.

      ________________________________

  2. El artículo y el comentario de Perico me parecen muy interesantes, pero me gustaría hacer alguna puntualización.
    Si por egoísmo entendemos poner los propios intereses individuales por encima de cualquier consideración no me parece que sea legítimo. Aunque no se puede obligar a nadie a no ser egoísta, ni sancionar a quien se comporte egoístamente.
    Dicho de otra manera: No son suficientes la iniciativa, la creatividad y el respeto a la ley para que una sociedad prospere.

    • La cuestión terminológica es interesante. ¿Codicia, egoísmo, interés propio, amor propio…? ¿Qué término elegimos? A mí particularmente me gustan más el de interés propio, self-love, en contraposición a selfishness. Es interesante hacer una búsqueda en La riqueza de las naciones de Smith, y ver cómo usa ‘self-interest’ y ‘self-love’.
      Fíjese cómo usa el término ‘selfish’ en esta cita:
      “in those of the former kind, liberality, frankness and good fellowship naturally make a part of that common character: in the latter, narrowness, meanness, and a selfish disposition, averse to all social pleasure and enjoyment.”
      http://www.econlib.org/cgi-bin/searchbooks.pl?searchtype=BookSearchPara&pgct=1&sortby=R&searchfield=F&id=10&query=selfish&andor=and

      Lo utiliza junto a narrowness y meanness, ambos negativos.

      “No son suficientes la iniciativa, la creatividad y el respeto a la ley para que una sociedad prospere.”

      Yo diría que ésos son pre-requisitos básicos. O mejor dicho, que un entorno institucional donde se respeten y hagan cumplir los derechos de propiedad, haya libertad económica (comercio exterior, libertad de contratos…), un ambiente social y cultural proclive a la entrepeneurship y que ambicione a una mayor riqueza material, son las condiciones básicas para la prosperidad. Esto no quiere decir que lo demás sea irrevelante, por supuesto.

  3. De acuerdo. Pero me permito insistir en que entre esas otras condiciones que no son irrelevantes se cuentan la solidaridad, un ambiente social y cultural de -podríamos decir- empatía y generosidad. Ya sé, ya sé que solidaridad, generosidad y empatía, o cosas así, no pueden decretarse. Pero tampoco la iniciativa y el espíritu emprendedor.

    • Claro, la iniciativa y el espíritu emprendedor no pueden decretarse, ni falta que hace. Forman parte de las capacidades innatas del ser humano. Lo que hace falta es generar un ambiente institucional que canalice hacia las actividades cooperativas y productivas esa iniciativa y energías humanas.

      El tema de la solidaridad, empatía y generosidad lo veo más complicado, y creo que más abierto a la subjetividad. ¿Cuánta solidaridad es buena, óptima, o como quieras llamarlo? ¿Surgen estos valores espontáneamente de un ambiente institucional como el que mencionaba antes? Creo que un ambiente de libertad es necesario para que surjan, pero no es una condición suficiente.

  4. Sospecho que guarda cierta similitud con lo de la iniciativa y la creatividad: hace falta un ambiente de libertad, pero no es suficiente.

  5. ¿alguien me puede decir de una sóla persona que no hace algo por egoísmo? Y de acuerdo con PERICO.

  6. La mantis religiosa macho permite que la mantis religiosa hembra le devore tras la cópula, orden que los genes mediante la evolución de las especies reside en el instinto de este ser vivo con la finalidad de asegurar la supervivencia de la especie mediante la provisión de alimentación para la unidad femenina gestante.
    ¿Es esto un acto de heroísmo por parte de “él”?.
    No.
    ¿Y de mezquindad por parte de “ella”?.
    Tampoco.
    ¿Por qué?.
    Porque no es una decisión elegida, sino una orden impuesta por el instinto.
    Uno de los errores en los que mucha gente incurre estriba en atribuir cualidades humanas, cualidades de seres conscicentes de su individualidad y de su existencia autónoma y diferenciada, a los seres no humanos.
    Por tanto, estos seres (los vivos pero no humanos) nunca serán ni morales ni inmorales (puesto que su conducta no puede ser enjuiciada, no son libres, no son responsables). Son sencillamente amorales. Si son depositarios de alguna dignidad, en ningún caso será esta equivalente a la dignidad humana, a la dignidad propiamente dicha, a la dignidad empleada con propiedad.
    ¿Y es esta la condición que le atribuimos al hombre?.
    Lástima de aquel que se rebaje a la condición de animal amoral y se tenga sólo por capaz de seguir el instinto. No puedo entender que alguien se comparara con una lombriz o con un oso panda. De hecho, al que se deja guiar por el puro instinto se le tiene por salvaje, por incivilizado, por animal.
    ¿Cual, pues, es la naturaleza del hombre?.
    La NATURALEZA ELECTORA.
    Jugando con las palabras, podría decirse que en realidad el hombre sí tiene un instinto fundamentalísimo: el INSTINTO DE ELEGIR.
    Una persona no se ve irremediablemente compelida por el instinto a actuar de tal o cual modo. Puede saltarse la inercia de supervivencia jugándose la vida por salvar la de otro al pundo de perder la suya propia. Y esto es heroísmo, y es una apreciación sobre este hecho que es ya un juicio moral del hecho realizado.
    Y también puede negar el agua al vecino que se muere de sed cuando a él le sobra y la deja escapar por el desagüe. Y esto es una mezquindad, y esta apreciación sobre este hecho es también un juicio moral.
    ¿Debe un sistema político imponer su moral-razón de Estado a cada individuo?.
    No, pues ello equivale a impedir la justicia, equivale a impedir que las cosas se acomoden a la realidad. De justicia es que cada uno OPTE, concretizándose su moral respecto a cada hecho que se le presente conforme a su juicio le de a entender.
    La persona es libre por definición. Por ello el sistema político a perseguir es aquel que asegure la ejecución de esa libertad. La libertad, en el hombre, es medio y fin en sí misma. La primera ambición en el hombre no es la de tener esto o lo otro o la de dejar de tener. NO. Es la de poder elegir su camino.
    Cuando una persona se ve obligada a sustentar a otra mediante, por ejemplo, el subsidio del desempleo, pagado con impuestos nunca mejor dicho, esa “solidaridad” no es tal, puesto que no ha sido libremente decidida, sino impuesta, con lo que además se le niega su dignidad, a la par de que ese acto por coercitivo no entraña ningún mérito para el forzado a entregar su propiedad fruto de su esfuerzo.
    Así pues, una vez que se le ha permitido al individuo caminar por la senda de la libertad, a los frutos que de ese periplo obtenga también se les han de aplicar un régimen de libertad, pudiendo el sujeto hacer con ellos lo que le venga en gana.
    Y sí, ahora sí, cada cual podrá enjuiciar esos actos conforme a su moral; “pues mira tú qué egoista que es…”, o “hay que ver que teniendo tan poco lo comparte con otros…”. Pero hemos de luchar porque nunca se le pueda hacer un juicio político-jurídico que tomando como ley la razón de Estado, por definición ajena al interés del individuo y subyugada al servicio del que detenta el Poder, permita condicionar la conducta del sujeto: “pues tienes demasiado (¿comorrrrr?) y tienes que compartir (¿comorrrrrrrr?) con los demás….” y demás cláusulas de estilo que por desgracia son el pan nuestro de cada día.
    Al movimiento político que defiende una sociedad regulada conforme a la realidad de las cosas, conforme a la naturaleza del espíritu humano, es a lo que llamamos capitalismo (a lo que yo prefiero llamar pro capitalismo, puesto que todas las construcciones humanas son imperfectas y por tanto susceptibles de ser mejoradas. Muchas son las naciones más libres que esclavas, y amplia la variedad de instrumentos jurídicos a usar que pueden llevar al mismo objetivo de libertad – véase USA, Francia, Italia… – , pero sus herramientas pro libertad son visiblemente mejorables).
    La desolación que mucha gente siente hacia el capitalismo actual no debe ser dirigida hacia el Antiguo Régimen, hacia el socialismo, sino a mejorar el capitalismo: conseguir que esta carretera nacional se convierta en una autopista, no volver al camino de cabras. Un, dos, tres, ponga ejemplos: impedir que ninguna institución pública se arrogue la capacidad de volver a desvirtuar el mercado dejándole a dicha institución la capacidad de endeudar por sí misma o por entes como Fannie Mae y Freddie Mac al Tesoro Público, la facultad de endeudar a los individuos sin su consentimiento y sin someterse sus gerentes a responsabilidad alguna.

    Cambiando de tercio, y sin menospreciar a ningún pensador, hechamos en falta un liberal que sepa sistematizar esta ideología, la que se corresponde con la naturaleza del hombre, y fijar conceptos para que podamos hablar. Sí, para que podamos hablar. A estas alturas resulta ridículo que intuyamos lo que queremos, que además de noble es eficaz, pero nos sigamos perdiendo miserablemente en cuestiones terminológicas, de tal modo que esto a su vez nos impide quitar la venda a la gran masa puesto que no hay Dios que nos comprenda a los liberales cuando decimos las cosas tal y como son y que además son muy sensatas. Cómo es posible que seamos tan lelos. Nos falla la logística, y ésta comienza por saber decir lo que se piensa; de nada sirve saber algo si no se sabe decir. Pecamos de pardillos, y eso que jugamos a nuestro favor con que no somos unos estafadores como los colectivistas, o al menos estamos más cerca de la verdad que ellos. Y es que la izquierda, el Antiguo Régimen Sistematizado, otra cosa puede que no, pero no se le puede negar que es la más formidable máquina de manipulación y embaucamiento que la humanidad ha conocido. Manipulan en lenguage para disfrazar, ocultar la realidad, mienten como bellacos, prometen la luna cual canalla a su amante desprevenida, inculcan una mentalidad acrítica en las masas, y éstas, puesto que las ideas conforman los actos, no pueden sino comportarse como manada de borregos a modo de huéspedes de los parásitos, de los colectivistas, de los chupasangres. El resultado ya es por todos conocido; sobra que me explaye.

    No es este un mensaje derrotista, sino analítico. No se pueden plantear respuestas adecuadas si no se sabe donde reside el problema. La libertad es moralmente superior al Antiguo Régimen, y por tanto es eficaz. Ahora nos falta aprender a saber venderla.
    Ánimo, propiedad y comercio!

  7. Perico:
    Estoy de acuerdo con sus apreciaciones. Pero quiero llamar su atención sobre dos puntos:
    1) La solidaridad no puede decretarse, pero sí, por ejemplo, en determinadas condiciones la prestación de auxilio. Lógicamente un axilio que se preste por prescripción legal no es, necesariamente, un acto solidario.
    2) La cuestión terminológica que apunta me parece esencial. Observe el uso del término egoísmo en esta discusión. En unos casos significa cualidad de la acción humana en la que se prioriza el interés individual por encima de los intereses de los demás. En otros, como supongo que sucede en el uso que hace VALCARCEL, significa simplemente cualidad de toda acción humana en cuanto se encamina siempre según el interés del agente. Debe aclararse su sentido, siendo así que el significado del término determina la valoración de una doctrina, particularmente la liberal, como ha apuntado desde el principio amartinoro.

  8. Pero la solidaridad sí puede decretarse, por la vía de exigir responsabilidades colectivas: castigando a un grupo entero por las faltas de cualquiera de sus miembros. Lo que no es obvio es que la solidaridad sea precisamente un bien sin mezcla.

    Respecto a si la codicia es buena… si es de los bienes ajenos sin reparar en medios, no por cierto. Si respeta los medios legítimos de adquirirlos, no veo por qué ha de ser necesariamente mala. (Veo un paralelo entre estas dos formas de codicia por una parte y la envidia y la emulación por otra).

  9. […] Algunas de estas reflexiones tienen mucha relación con el post y la discusión posterior en En favor del capitalismo y contra la tesis de Ayn Rand: la codicia no es buena. […]

  10. […] breves y variadas Arnold Kling sobre el altruismo, un tema tratado alguna vez por aquí: (Vía Intelib) Altruism is doing things with the intention of benefiting others, at some cost to […]

  11. […] 8. En favor del capitalismo y contra la tesis de Ayn rand: La codicia no es buena […]

  12. Una persona egoista es la que no sacrifica sus valores por los demas, ni sacrifica a nadie tampoco. Un carnicero efectivamente puede hacer las cosas mejor porque le agradan sus vecinos, pero aun asi, si la razón por la cual el decide producir carne es por hacer el bien a los demas, y no por su propio beneficio primeramente, es inmoral. Una persona asi, tarde que temprano se convertira en un altruista que aceptará las premisas de cualqueir demagogo con poder político que decrete que es necesario imponer la caridad y la buena voluntad por la fuerza.. Cada hombre es un fin en si mismo, cada hombre debe buscar siempre su propio interes, y ayudar a los demas solamente si puede y si quiere… No existe una obigación moral de un hombre a ser el guarda de su hermano.. quien te diga que es una obligación moral servir a los demas, quiere ese servicio para el mismo, y quiere ser tu dueño.

    • “Un carnicero efectivamente puede hacer las cosas mejor porque le agradan sus vecinos, pero aun asi, si la razón por la cual el decide producir carne es por hacer el bien a los demas, y no por su propio beneficio primeramente, es inmoral”

      No entiendo por qué eso es ser inmoral. Seguramente dependerá del concepto de lo moral de cada uno.

      Por poner otro ejemplo: ¿es inmoral un médico que se dedica a curar enfermos en África sin obtener beneficio monetario? ¿es inmoral una persona que en un pueblo se dedica a dar clases a los niños de los vecinos sin recibir compensación monetaria?

      ¿Es más moral aquel que obtiene pingües beneficios (por ser, pongamos, alguien con un gran caché que vende su cuerpo) que aquel como el médico o el profesor que hacen sus actividades sin compensación monetaria?

      Repito que esto creo que depende de la concepción moral de cada uno…

      • >No entiendo por qué eso es ser inmoral. Seguramente dependerá del concepto de lo moral de cada uno.

        Precisamente. Es inmoral en el concepto de Ayn Rand, que Manuel comparte.

        >¿es inmoral un médico que se dedica a curar enfermos en África sin obtener beneficio monetario?

        ¿Crees que el dinero es la única clase de beneficio? ¿Crees que ese médico cree que no obtiene ningún beneficio? Si así lo cree, es inmoral según Rand. Pero, si es creyente, ¿la salvación no es un beneficio de cierta consideración? Y si no es creyente, ¿la consciencia de hacer el bien (o, más modestamente, de hacer algo bueno) no vale nada para él? (Pista: el principio de preferencia demostrada nos dice que vale más que lo que deja de ganar en ese tiempo y los riesgos que corre).

        Con todo lo exagerada que me parece Ayn Rand, la idea de que tras el altruismo manifiesto late el egoísmo no es absurda. Puede latir conscientemente o inconscientemente, puede ser bienintencionado o malintencionado (y no sé qué caso es potencialmente más peligroso). Ojo, no me parece razonable que todos hayamos de ser ascetas del egoísmo manifiesto y la tórrida racionalización de las pasiones (menuda pájara Rand). Pero, caramba, quien espontáneamente hace el bien a los demás obtiene un beneficio aunque no sea en dinero (o poder). Y, si se queja de que no obtiene dinero (o poder), hay que sospechar que lo está pidiendo mientras no se demuestre lo contrario. Hasta ese punto estoy de acuerdo con Rand.

  13. Marzo,
    Obviamente no creo que el dinero sea el único beneficio, por eso especifiqué diciendo beneficio MONETARIO. Ahí trataba de responder a Manuel, que a mi entender hablaba del beneficio monetario del carnicero como si fuera su único beneficio, y como si ayudar a los demás produciendo carne gratis no le aportara beneficios (de otro tipo).

    Yo también estoy de acuerdo en que todo acto realizado demuestra que el sujeto salía beneficiado por dicho acto. Pura praxeología, o sentido común…

  14. Y por eso pregunté si penabas que el único beneficio es el monetario; porque yo no veo que Manuel afirmase eso, o lo sugiriese siquiera.

    >Yo también estoy de acuerdo en que todo acto realizado demuestra que el sujeto salía beneficiado por dicho acto.

    Matiz: que el sujeto juzgó salir beneficiado cuando decidió realizarlo; el sujeto puede cambiar de opinión después. (Otra cosa es lo que haga al respecto en tal caso; la opción moralmente correcta va en la línea de “ajo y agua”, opino).

    • Entonces fue una confusion mia sobre lo que dijo Manuel.

      De acuerdo con el matiz.

      ________________________________

  15. […] esta cuestión ya traté en el blog en relación a la tesis de Ayn Rand. Podría matizarse mucho sobre el término y concepto del […]

  16. […] https://amartinoro.wordpress.com/2010/01/07/en-favor-del-capitalismo-y-contra-la-tesis-de-ayn-rand-la… […]

  17. […] preferirá conformarse con poner las condiciones que permitan a los individuos, siguiendo su propio interés, utilizar su particular conocimiento y capacidades para los fines que ellos consideren más […]


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