Posteado por: amartinoro | junio 2, 2010

La reforma laboral española de Abril 2010

¿La recuerdan? Cinco Días informaba el 12 de Abril:

La negociación de la reforma del mercado laboral llega a su recta final. Aunque todo hace prever que se alargará hasta ya entrado mayo, el plazo límite fijado para el acuerdo concluye a finales de abril. La semana pasada, el Ministerio de Trabajo mantuvo reuniones bilaterales con los sindicatos y la patronal, a fin de limar un nuevo borrador de propuestas que parta del máximo consenso posible.

¿Sucederá estos días lo que sucedió en Abril, que se posponga? Quién sabe. La predictibilidad del gobierno, las administraciones y las políticas, está en mínimos. Una incertidumbre que no beneficia a nadie… ¿o sí? Al menos no a empresarios, inversores… Por cierto, si en algo nos parecemos a Estados Unidos, puede ser en esto:

Speaking to CNBC in Las Vegas recently, Steve Wynn, the billionaire developer and operator of entertainment properties, said: “Washington is unpredictable these days. No one has any idea what’s next . . . the uncertainty of the business climate in America is frightening, frightening to everybody, and it’s delaying recovery.” Wynn complains of “wild, uncontrolled spending” and “unbelievable, unsustainable debt.”

Humm, no sé de qué me suena.

Permítanme añadir una cita de Mises en La Acción Humana, que no sé hasta qué punto viene al caso:

Los capitalistas, cuyo ahorro crea y mantiene los instrumentos productivos, y los empresarios, que orientan tal capital hacia aquellos cometidos que mejor permiten atender las más acuciantes necesidades de las masas consumidoras, son figuras no menos imprescindibles que los trabajadores en toda fabricación.

En toda circunstancias, pero quizás especialmente en una recesión, los empresarios son los que deben reorientar los factores productivos hacia los usos que estimen más convenientes, es decir, hacia donde los consumidores los valorarán más y mejor. Pero todo esto en un contexto de elevada incertidumbre como señalaba antes, por una parte “natural” (inherente a toda actividad empresarial: p.ej. debido a los vaivenes de los deseos y demandas de los consumidores) y por otra “artificial” (generada por políticas erráticas, un marco regulatorio incierto…). Con lo que por supuesto no está ausente el error en este proceso. Más bien se trata del proceso de descubrimiento hayekiano (competencia).

Para que este proceso de reorientación tenga relativo éxito, los empresarios deberán tener libertad y seguridad jurídica para reorientar esos factores productivos, lo que implica la necesidad de un mercado de trabajo (mejor dicho, mercados de trabajo) libre, flexible y dinámico.

Algunos dicen que una reforma laboral significaría “dar un paso atrás en la consecución de derechos de los trabajadores”. Qué irónico, cuando los orígenes del sistema actual se los debemos al franquismo. ¿De qué paso atrás de trata?

Anuncios

Responses

  1. De seguir así nunca llegaremos a tocar fondo, las reformas del sistema financiero y del mercado de trabajo son imprescindibles. Y estoy de acuerdo que en este país sigue muy mal visto ser “empresario”.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: