Posteado por: amartinoro | octubre 19, 2010

¿Prolongó Roosevelt la Gran Depresión? – Ensayo dedicado a Random Spaniard

Random Spaniard (RS) ha tenido a bien empezar la semana “metiéndose” con Rallo y conmigo por haber expuesto y defendido la tesis de que las políticas de Roosevelt (o FDR), presi de los EEUU de 1933 hasta 1945 (año en el que falleció), prolongaron la Gran Depresión. En mi caso, RS enlaza este artículo sintético mío sobre la Gran Depresión, donde paso muy por encima sobre este asunto. Por eso, siento que tengo que hacer justicia a esta cuestión y no pasar simplemente por encima.

Aunque lo cierto es que, como dice RS en los comentarios, al final apenas se mete con nosotros, a pesar de su comienzo provocativo y de decir que nos “fallan los números”. ¿Qué números son los que nos fallan? Dice RS:

nunca antes ni después de Roosevelt ha crecido tanto la economía norteamericana como los ocho años de los dos primeros mandatos de FDR. Un 72% o más de un 7% anual per cápita durante el periodo.

Lo ilustra, como es habitual, con un gráfico de cosecha propia que cubre 1929 y 1941, donde se observa que a partir de 1933, año en el que sube al poder FDR, la economía crece espectacularmente. (Hoy no seré menos y me sacaré de la manga algún gráfico en su honor).

Aun así, en 1939 (año en el que comienza la Segunda Guerra Mundial) el nivel de PIB per cápita todavía estaba ligeramente por debajo del de 1929. La caída que se produjo entre 1929-1933 no fue compensada totalmente por el crecimiento de 1933-1939. No tengo los datos a mano de qué es lo que ocurrió con otras economías, por lo que no me centraré en eso. Sería interesante comparar con los mismos datos de Maddison qué sucedió con Canadá, Alemania y algún otro país, para ver si el crecimiento de los EEUU con Roosevelt fue tan espectacular. Yo a priori no lo sé.

Varios puntos para defenderme de la suave crítica de RS, y ya de paso aprovechar para tratar este tema con algo de extensión.

Relativizando el PIB como indicador

En primer lugar, relativicemos la utilidad del PIB como indicador preciso de la riqueza de un país, y las tasas de crecimiento de un país como indicador de la creación de riqueza que se produce en un país en un periodo concreto de tiempo. Viendo los excelentes datos de crecimiento del PIB de la economía de la URSS hubo economistas que predijeron que ésta iba a superar a la norteamericana (no fue otro que, por ejemplo, Samuelson), y que las cosas en el paraíso comunista marchaban bien económicamente. Un crecimiento bastante bueno del PIB también lo tuvimos en España en esta década hasta 2007, y ahora no creo que pueda decirse que fuese un periodo de una creación de riqueza extraordinaria.

Poco puede decir el PIB de lo productivo y demandado realmente por la gente que es lo que entra dentro del agregado. Sabemos que el PIB se calcula como la suma entre consumo + inversión + gasto público + exportaciones netas. Así, metemos tanto inversión privada productiva como gasto público improductivo (no estoy diciendo que todo el gasto público sea improductivo, me pongo en un caso extremo) en el mismo saco.

Evolución del gasto público y su papel en el PIB 1929-1940

Veamos con datos de la Fed de St. Louis –ay, qué haría yo sin esta institución…- la evolución entre 1929 y 1940 del PIB y el gasto público.

Explico el gráfico: las observaciones están tomadas a 1 de Enero. FGCEA es el Federal Government Consumption & Gross Investment; SLCEA es lo mismo pero para los Estados y Administraciones Locales. Lo que nos importa es el total, pero como ya mostré en una pieza sobre secesionismo en EEUU, en estos años se producen cambios muy notables en la estructura del gasto público y del gobierno en EEUU en lo que se refiere a la (des)centralización del gasto: aumenta muchísimo el peso del gobierno federal frente al peso de los gobiernos locales, en términos relativos.

Del cuadro, se podría deducir que algún papel jugó el aumento del gasto público en el aumento del PIB que señala el post de RS. Entre 1933 y 1939, el PIB según estos datos aumentó un 63%, y el gasto público un 70%. Un dato destacable es que en 1940 todavía no se habían alcanzado los niveles de PIB de 1929, mientras que el gasto público había aumentado un 60%.

Otro dato destacable, si ampliamos datos hasta 1950: Entre 1944 (año en que toca techo el gasto público) y 1950, el PIB aumentó un 33% mientras que el gasto público cayó un -55%.

El debate sobre los 30s y 40s

Sea como fuere, creo que existe un consenso generalizado entre los economistas en que la Gran Depresión no había terminado en 1940, que la economía no había experimentado una recuperación completa de la brusca caída, a pesar de lo que puedan transmitir el gráfico de RS. El primer debate está en si las políticas de FDR ayudaron a la recuperación –sostuvieron la caída y sustentaron el crecimiento tras 1933- o la retrasaron y empeoraron las cosas. El segundo debate está en cuándo se salió realmente de la GD, si a partir de 1941 gracias a la guerra, o a partir de 1945, cuando acaba ésta. Dos debates que, por otra parte, no son independientes.

La evolución del desempleo en la década del 30: ¿recuperación vigorosa?

Prueba de que la GD en 1940 todavía seguía vivita y coleando es la tasa de desempleo, que era de alrededor del 15%. Téngase en cuenta que por esa época la oficina de estadísticas americana no contaba como empleados a aquellos que trabajaban gracias a programas gubernamentales de estímulo, los “make-work jobs”. Contando a éstos empleados, se estima que la tasa de paro estaba muy cerca del 10%. La tasa de desempleo máxima mensual que se había llegado fue de casi el 30%, partiendo del 5% en Noviembre de 1929.

Véase el siguiente gráfico, a partir de los datos del libro ‘Out of Work’ de Vedder y Gallaway (están transcritos a mano por lo que me ha podido bailar algún número). Empieza en Diciembre de 1929 y acaba en Diciembre de 1939.

Mirando la tasa de desempleo, pues, no es preciso decir que la economía norteamericana ya se había recuperado. Robert Higgs trata de aportar luz sobre esta cuestión mediante un enfoque alternativo: contabilizando las horas trabajadas por el sector privado no agrícola. Resultado: solo en 1942, cuando la población americana se puso a trabajar como loca para la Segunda Guerra Mundial, este indicador superó la cifra de 1929. Para Higgs es evidencia de que la imagen que se transmite de que tras 1933 la economía experimentó una rápida recuperación no es tan adecuada como podría parecer.

La inversión privada no llegó a despuntar

Vayamos ahora al comportamiento de la inversión privada, con el gráfico directamente (datos de la Fed de St Louis).

Vemos que la inversión privada bruta doméstica empezaba a recuperarse a principios de los años 40, para caer y estancarse hasta que acaba la guerra y aumentar notablemente de nuevo. Claro, aquí hay que tener en cuenta la escala que puede desvirtuar un poco los datos.

Si ponemos la inversión privada bruta en términos del PIB, pág. 6 paper de Higgs:

gross private investment plunged from almost 16 percent of GDP in 1929 to less than 2 percent in 1932; recovered to 13 percent in 1937 before falling again in the recession of 1938; and as late as 1941 stood at only 14 percent. During the war years, private investment ratios ranged from 3 to 6 percent. From 1946 through 1950 they ranged from 14 to 19 percent and averaged 16 percent—the same as in 1929.

Como también señala Higgs, la inversión en términos netos estuvo la mayoría de años de la década del 30 en negativo.

Incertidumbre de régimen y sus evidencias

Y esto enlaza con la idea de la ‘incertidumbre de régimen’ de Robert Higgs. Al contrario de lo que dice Random Spaniard –supongo que lo dice más que nada para provocar-, su tesis no son meras “elucubraciones”, ya que está apoyada por distintos tipos de evidencias. (Quizás el nombre de regime uncertainty no sea demasiado adecuado. A mí siempre me ha sonado un tanto extraño. Alguien le sugerió en alguna ocasión cambiar la expresión por ‘rules uncertainty’. Otro término sinónimo podría ser ‘incertidumbre estructural’).

Higgs sitúa esta incertidumbre extrema –generada por la actividad imprevisible y frenética de los legisladores de la Administración FDR por el New Deal-, en la segunda mitad de la década de los 30s. Es una hipótesis con la que trata de explicar la Gran Duración de la GD (no la Gran Contracción de 1929-1933), en concreto, por qué los niveles de inversión privada a largo plazo no despegaron en los 30s. Una hipótesis que además serviría para explicar la Gran Salida de la GD tras el final de la IIGM –el restablecimiento de la ‘certidumbre de régimen’, de la confianza de los inversores y empresarios, de ahí el gran repunte de la inversión privada que veíamos en el gráfico.

Los tipos de evidencias de Higgs son tres:

1)      La investigación histórica del periodo, analizando el torrente de medidas, programas públicos, regulaciones y leyes que “atenuaban o amenazaban” los derechos de propiedad privada que se aprobaban por FDR (véase la pág. 11 del paper); análisis de la gente que rodeaba al presidente y que le asesoraban y sus ideas hacia el libre mercado, la propiedad privada, los empresarios, la competencia; la retórica radical anti-business de la administración que sin duda asustaba y hacía desconfiar a los inversores; testimonios directos de gente de negocios e inversores sobre su preocupación en este sentido… Esto es corroborado por otros autores, como Amity Shlaes. Además, cita a varios autores contemporáneos que ya veían con malos ojos al New Deal, entre los que destacarían Benjamin Anderson o Schumpeter.

2)      Encuestas a gente de negocios e inversores de la época que reflejaban sus expectativas de que era probable que el gobierno tomara el control de buena parte de la economía. Copio de la transcripción del excelente podcast en EconTalk con Higgs:

Large proportions of business people expecting harm to private property rights. November 1941, quote from poll: business executives: Which of the following comes closest to your prediction, four options: 1. system of free enterprise had only 7%; 2. system under which government will take over much but leave many opportunities to private sector, 52%; 3. semi-socialized society with little room for private economy, 37%; 4. fascist society remainder. Polling neighborhood of 1000 respondents. 40% of businessmen expected the government to take over the economy.

Gran incertidumbre acerca del futuro: ¿podré recoger los frutos de mi inversión en el largo plazo?

3)      Por ultimo, evidencias de los mercados financieros que muestran esto mismo, una elevada desconfianza por parte de los inversores en el más largo plazo, manifestada por un lado en que progresivamente se iba reduciendo la proporción de inversión privada a más largo plazo entre la inversión privada total. Señala el comportamiento de la bolsa, pero quizás lo más interesante sean las evidencias que señala a partir de los mercados de bonos corporativos y la rentabilidad de éstos según el plazo:

Between 1934 and 1936, yields of longer-term bonds increased sharply relative to the yield of a bond with one year to maturity. […] Investors’ confidence in their ability to appropriate the longer-term interest payments and principal repayments promised by the country’s most secure corporations plummeted between early 1934 and early 1936.

El gráfico lo podéis ver en la página 24 del paper.

Bueno, esto a mí me parece más que meras elucubraciones, aunque a ciertos economistas (no me refiero a RS) les pueda parecer exactamente eso, al no ver ninguna regresión ni modelo econométrico. Además, creo que las evidencias son del todo compatibles con la teoría económica, no son nada de otro mundo.

Concluyendo… (¡por fin!)

Espero ansioso la opinión de Random Spaniard sobre esta cuestión. Espero haber aportado algo de luz al asunto, echando mano básicamente del trabajo de Robert Higgs. Quien por cierto, está trabajando en los últimos años de crisis en aportar evidencias empíricas acerca de un nuevo brote de incertidumbre de régimen en la actualidad. Sobre esto escribí dos artículos en Libertad Digital, y una tribuna traducida del mismo Higgs que salió hace unos días.

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Responses

  1. Demasiado para responder bien antes de esta noche. Solo una cosa sobre el gráfico en la página 24 de Higgs. Me parece extraño usar como indicador de la falta de confianza de los inversores el ratio entre el rendimiento de la deuda a largo plazo y la deuda a corto.

    En 2009 seguramente el ratio estuvo por encima de cualquiera de los años de la década de los 30 (también lo está ahora), pero es el resultado del bajo rendimiento de los bonos a corto plazo más que la desconfianza. Pedir un interés de un 6% para prestar a una empresa a 10 años me parece que refleja poca desconfianza en el futuro. Pedir una rentabilidad por debajo del 1% a un año es lo anómalo, y eso es el resultado del mar de liquidez en el que están sumergidos aquellos con acceso a los mercados financieros mayoristas.

    • Yo lo entiendo como indicador de la prima de riesgo de los inversores hacia el más largo plazo. Que no se fiaban de lo que podía pasar a 5, 10, 30 años vista, según Higgs, por la regime uncertainty que había generado la administración FDR. Se me ocurría que podría haber otras causas como la posible proximidad de una guerra… ¿pero en el 34 se preveía eso?

      Quizás mucho más claro de lo que he expuesto en ese punto es este párrafo de Higgs:

      ”My most striking financial evidence for the New Deal episode pertains to the yield curve for corporate bonds, that is, to the spreads between the effective yields on high-grade corporate bonds with various terms to maturity. I found that this yield curve became suddenly much steeper sometime between the first quarter of 1934 and the first quarter of 1935 (a period when the New Deal lurched from its first, or business tolerant, phase to its second, or business hostile, phase) and remained very steep until sometime between the first quarter of 1941 and the first quarter of 1942 (a period when the New Deal handed over the reins to the military and the big businessmen who, along with the president himself, ran the war-command economy for the duration). I interpreted these extreme spreads as risk premiums on longer-term investments caused by regime uncertainty.”
      http://www.independent.org/blog/index.php?p=7549 (donde analiza estas evidencias para la situación actual)

      Pero lo relevante no es la comparación entre los 30s y ahora, si el ratio era mayor ahora que en los 30. Lo relevante a mi parecer es observar la evolución de este ratio durante los 30s. Y esto que digo creo que no es refutado por el argumento interesante que haces en el segundo párrafo.

  2. Para una vision clara y sencilla de la Gran Depresion os recomiendo:
    “The Great Depression – Just the facts, Ma´am”
    en northerntrust.com, en The Econtrarian (archivo febrero del 2009). Solo 7 pgs en pdf.
    Perdón por no poner el link.

    • ¿Es éste, no?

      Gracias, le echaré un vistazo

  3. Brillante como siempre!! FELICIDADES!!

    En efecto, Hoover planto la semilla de la Gran Recesión y Roosevelt (que se presentó a las elecciones con un programa de corte liberal: reformas y bajadas de impuestos) consiguió lo imposible: provocar una recesión dentro de otra recesión…

    http://luistorras.wordpress.com/2010/02/23/lecciones-de-la-gran-depresion/

    Abrazo!

    • Tu post me ha recordado el libro de Kindleberger, que tiene muy buena pinta… a ver si me lo miro :)

  4. […] debate, pero no deja de ser entretenido mantenerlo. A su primer post de suave crítica, dediqué un artículo que más que una réplica era un ensayo paralelo (que me sirvió de base para escribir dos piezas […]


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